jueves, 22 de octubre de 2009
El día que me di cuenta
Durante la secundaria, el colegio al que iba quedaba a la vuelta de mi casa. Ir y venir no duraba más de 2 minutos caminando. Fue un día del año 2000, yendo al colegio al medio día (íbamos en turno tarde) que me di cuenta de la realidad, tal y como me había pasado apenas unos meses antes, con otra persona. Yo no quería ser solo su amigo, las cosas no me molestaban tanto por querer una simple amistad. No. Yo quería más. Quería abrazarlo, tocarlo. Escuchar su voz me calmaba, me hacía sentir mejor, y estar con él me hacía feliz.
Cuando no lo veía, me sentía mal. Me faltaba algo. Y ese día, caminando al colegio, me di cuenta porqué: estaba enamorado de él. De mi mejor amigo.
Y las cosas nunca más sería iguales. Jamás se me cruzó por la cabeza(al menos en ese momento) el decirle lo que sentía. No de esa manera. Pero sí quería tocarlo, abrazarlo. Era una necesidad muy fuerte que a la larga terminaría haciéndonos vivir cosas muy intensas.
Ahora que lo pienso, ya no recuerdo cómo era mi vida sin pensar en él.
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